Los tanques australianos de hormigón premoldeado permiten la construcción de reservorios de agua en una amplia gama de capacidades, de manera rápida, confiable y a bajo costo comparado con otras soluciones.

Su principal ventaja es que el hormigón no sufre el ataque de aguas duras, por lo que su vida útil es ilimitada.

Están compuestos por un anillo de placas curvas de hormigón armado premoldeado, que abulonadas entre sí conforman las paredes del tanque. El piso y la viga de encadenado exterior son construidos in situ con hormigón armado, formando una única masa de hormigón que envuelve las placas y evita filtraciones entre las paredes y el piso. Para evitar filtraciones entre placas se colocan juntas elásticas y una colada de mortero cementicio, logrando así un cierre estanco.

Una característica distintiva de los tanques de El Fortín es que se construyen con placas curvas, lo que permite una junta perfecta entre las mismas, evitando la junta angular que se produce en tanques de placas rectas.

Las capacidades de almacenaje varían desde 8 m3 hasta 3000 m3, con alturas de 1,3 m a 3,0 m

Aplicación

  • Tanques para redes contra incendio
  • Tanques para agua de producción
  • Tratamiento de efluentes
  • Biodigestores en plantas de biogas
  • Aguadas  para campos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Galería | Tanques Australianos de Hormigón